Comunimarketing

La invalorable y provocadora experiencia de trabajar para una empresa familiar

  • El 70% de empresas familiares desaparece con la primera generación
  • Cerca del 90% de las empresas en el Perú, son producto de emprendimiento familiar

 

¡Es otra cosa! Con esta expresión un amigo resumía su tránsito de una empresa global a una familiar. Destacaba, sobre todo, el protagonismo que ahora tenía su gerencia de marketing en las decisiones estratégicas de la empresa, comentaba además que, pese a tener el mismo cargo, sentía mayor presión, responsabilidad y compromiso porque sus decisiones –en la empresa familiar- tenían un impacto directo en el día a día de la compañía.

Pero hay un aspecto mucho más relevante, el emocional. Normalmente, las empresas familiares, que dieron el salto de pequeñas a grandes, atesoran historias exitosas, motivadoras, que inspiran y enorgullecen a sus colaboradores, historias relacionadas a un espíritu de lucha, ingenio, unión, responsabilidad y sobre todo, firmeza.

Lamentablemente, las estadísticas nos dicen que, en Perú y a nivel de Latinoamérica, el 70% de las empresas familiares desaparece con la primera generación, y apenas un 5% llega a la tercera generación. ¿Los motivos? Diversos, pero hay dos que son reiterativos en el análisis de los especialistas: falta de institucionalización y de profesionalización.

Si bien es interesante ahondar en los problemas que limitan la sostenibilidad de una empresa familiar, esta vez les contaré un nuevo caso de éxito en el Perú. Se trata de una empresa especializada en el sector eléctrico industrial que, en el mes de noviembre, nos contrató para lanzar a los medios uno de los almacenes más grandes e innovadores del país para esta industria.

Era la primera vez que nos contrataba una empresa familiar y tuve la suerte de acompañar al presidente del directorio (segunda generación) a una serie de entrevistas, escuchar la historia de crecimiento de la empresa fue aleccionador. De estas entrevistas rescaté tres normas (políticas) que esta familia aplicó –rigurosamente- para pasar de un pequeño negocio ferretero a superar una facturación de 40 millones de dólares anuales.

1.- Ahorro

Sobre todo la madre, que apoyaba a su esposo en la administración de la pequeña empresa, apostó por ahorrar lo poco o mucho que iban ganando. “Vivíamos en una pequeña casa alquilada en Surquillo, donde también operaba la empresa, ahí estuvimos los primeros años, pero a pesar que el negocio crecía mi madre no quería salir del lugar hasta que tengamos los ahorros suficientes para comprar un terreno propio. Teníamos las posibilidades de alquilar una casa más amplia y en una mejor zona, pero solo salimos de ahí cuando finalmente compraron el terreno, decisión que fue clave para el crecimiento de la empresa”.

2.- Servicio diferenciado y de calidad

El patriarca de la familia y fundador de la empresa tenía una lectura legible del mercado, lo que le permitió implementar políticas que poco a poco lo iban diferenciando y descollando de su competencia. Por ejemplo, se consolidaron como el distribuidor con el menor tiempo de entrega de productos, en triciclo o en carro, el padre o los hijos, fines de semana o feriados, los productos llegaban siempre a tiempo. “Como los clientes sabían que nuestra casa también operaba la empresa nos tocaban la puerta hasta los domingos y mi padre nunca se molestó siempre les brindábamos una atención de calidad. ´Éramos una solución para ellos. Las obras nunca paran, los distribuidores tampoco”.

3.- Mirada global

“Lo que no había en el Perú, lo traíamos”.

Una de las acciones que le permitió a la empresa alejarse de su competencia era el ingreso de nuevos e innovadores productos. Esto lo logró porque el fundador decidió recorrer el mundo visitando ferias industriales, logrando representaciones exclusivas, recordemos que antes no existía el internet y no había forma de conocer las innovaciones.

“Cuando crecí mi padre me mandó a estudiar al extranjero porque tenía que aprender el inglés. Él decía que el inglés nos abrirían nuevas puertas y así fue”, contó el actual presidente de directorio en una de las entrevistas, hecho que reafirma la visión global que tenía el fundador de la compañía.

Tal vez sea una selección mezquina la que he realizado, pero de las diversas entrevistas que brindó fueron estas tres acciones las que más me impactaron y supongo fueron esenciales para gatillar el éxito de la familia Mallqui.

También se podría destacar políticas como la especialización, la apuesta por la formalidad, la separación del vínculo familiar de las decisiones empresariales, entre otras acciones que ya pertenecen a otro artículo.

En el Perú solo el 27% de las empresas familiares incorporan a terceros especialistas en los directorios o puestos claves, un porcentaje muy por debajo del índice global, que alcanza el 64%, según un estudio de PWC. Este conservadurismo en el empresariado nacional podría ser una de las causas de que pocas empresas familiares sean sostenibles en el tiempo, tal vez sea hora de cambiar y ver en este caso de éxito un ejemplo a seguir.

Arturo Córdova

Director

Agencia Asesores

www.asesores.com.pe

http://www.linkedin.com/in/arturocordovamoran

https://arturocordovamoran.com/

 

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